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lunes, 1 de junio de 2020

Uys, llevo varias entradas de retraso.

Uy, llevo varias entradas de retraso, y ni siquiera me he presentado. Formalmente, porque son mías las manos que limpian las plantas, soy yo quien sale en la foto del huerto, y aunque no estuve presente el día en el colmenar, bueno, también son mi ganado. Yo también hago la Casa Menguante.

Individuos desprovistos de iniciativa y de creatividad, convencidos de lo irremediable de esta forma de vivir, expuestos a mucha información, pero desnudos de crítica. Amoldados y adormecidos. Así estamos, así vivimos.
Aprendí de Cristina el concepto de locus de control interno. Investiga si quieres que es un concepto muy interesante. Sentir las consecuencias de tus acciones y ser responsable de tu bienestar. No me pasan cosas, sino que vivo las consecuencias de mis acciones. No soy responsable como individuo de las grandes políticas, del cambio climático ni de este sistema insolidario. Ojo a esta política, que no es lo mismo ser sensible que responsable. Pero sí de mi voto, de mi participación, y de mis pequeñas decisiones en el día a día.


Nosotras y nuestras primeras colmenas.

En realidad, no voy a comentar nada en este blog que sea original mío, solo el producto de mis encuentros. El cubo de la ducha, se lo copie a Elvira. La asociación de los huertos, contribuí a crearla, pero la idea fue de Javier Hidalgo entre otros. A hacer apicultura, de unos y de otros. Así que mucha humildad que no hemos inventado nada. Y por eso lo exponemos, para hacerlo abierto y recibir críticas e ideas.

La Casa Menguante, es un proyecto de transición. Hacia la lentitud, el cuidado mutuo, la esperanza y la atención plena, sobre todo atención. Para ver qué comemos y cómo lo cocinamos, ponemos atención. Para ver cómo me relaciono, si respeto y me respetan, también ponemos atención. Con la ilusión de que el otro que te ama es el espejo que se te ha puesto para que sepas quién eres…

El cambio de paradigma nos lleva a esta multiactividad, a pasarnos el día como pollos sin cabeza, porque hay que transmitir la imagen de éxito social basada en la ocupación, en el hacer cosas…Un desempleado, un contemplativo, un paseo sin más vocación que el paseo en sí mismo, son escenarios de menos valor.

Así que, paremos por favor. Y pongamos atención. A fin y al cabo, lo que integra mi día a día, mis pequeñas acciones, es lo que hace lo que soy. Y hay que revisar los objetivos. Porque un ligero desvío en el lanzamiento de tu flecha, hará que ésta no impacte donde tú querías. Y yo, ¿qué quiero? , ¿qué soy? Si pudiera ser algo, me gustaría ser una mateja de tomillo bien olorosa en la margen de un camino.

domingo, 10 de mayo de 2020

La casa menguante, decrecer para poder seguir siendo.

Hace ya mucho tiempo que quería empezar a escribir acerca de la necesidad de iniciar un proceso decrecentista, es más, de escribir sobre mi propio proceso decrecentista.

Los acontecimientos nos muestran cada vez más lo necesario que es para la pervivencia del planeta, y por ende de la especie humana, cambiar sustancialmente las relaciones que tenemos a prácticamente todos los niveles.

La pretendida quimera liberal del crecimiento ilimitado es una evidente falacia, absolutamente irrealizable en un medio finito, solamente sostenida por la pretensión de unos pocos de seguir enriqueciéndose y ampliando sus cuotas de poder a costa de los recursos del planeta y las vidas del resto de seres que lo habitan.


Los paradigmas del capitalismo consumista condicionan nuestra existencia hasta el punto de que en muchas ocasiones somos incapaces de imaginar una forma de vida diferente más allá del individualismo exacerbado. Todo para mi y, como excusa, para los míos.

Trabajar, medrar, "crecer", ganar más para poder tener más, para poder comprar más, más grande, más potente, más moderno, más actual..., sin otra consideración que la satisfacción inmediata de falsas necesidades creadas desde la mercadotecnia. Hipoteca tu existencia, tu tiempo, para continuar siendo una persona insatisfecha.

Consciente de esta realidad, y de mi propio futuro profesional intenté tiempo atrás, junto a un grupo de compañeras, poner en marcha un proyecto de cohousing productivo al que llamamos "yo me tiro al monte", que por diferentes circunstancias no fuimos capaces de convertir en una realidad concreta.

Nuestro pequeño huerto ecológico. 

Un par de años después de pergeñar este proyecto se confirmaron, antes de lo previsto, mis peores presagios laborales. De un día para otro, sin previo aviso, tras casi veintitrés años trabajando en la empresa, se presentó en mi oficina el responsable de personal de la compañía con mi carta de despido y un hermoso talón asumiendo el despido improcedente.

Con cincuenta años se antojaba complicado retomar mi carrera profesional, como así se está demostrando tras diecisiete meses desempleado sin haber podido optar ni a una sola entrevista de trabajo. Había pasado el tiempo de iniciar un proceso de decrecimiento feliz y voluntario encontrándome, por contra, en la necesidad de afrontar el decrecimiento forzoso.

Uno de nuestros colmenares en una finca ecológica de cítricos. 

Afortunadamente mis circunstancias vitales no son las peores para poder encarar esta situación, máxime cuando este era un proceso que deseaba haber iniciado tiempo atrás.


Contar con un pequeño patrimonio, no tener hipotecas y tener por pareja a una funcionaria con quien compartir un proyecto de vida diferente son circunstancias que ayudan.

Uno de los aguardos para la observación de fauna de 4birding

Consciente de lo complicado de volver al mercado laboral, y teniendo como máxima que quien trabaja en lo que le gusta siempre está de vacaciones, estoy intentando poner en marcha algunos proyectos de marcado carácter rural, una pequeña explotación apícola y un proyecto sin ánimo de lucro de observación de la naturaleza, además de seguir compartiendo el trabajo del huerto con mi pareja, así como un montón de iniciativas que intentaré ir presentándoos en este blog.


La casa menguante pretende ser el lugar en el que ir contando nuestra estrategia para minimizar nuestro impacto en la naturaleza y en la sociedad, a la vez que recogemos todas las aportaciones que deseéis compartir con nosotras para acercarnos a nuestro objetivo, vivir mejor con menos.